Administración ineficaz, razón de la renuncia de Germán Martínez

Renuncia Germán Martínez

“La ineficacia igual que la corrupción, juegan en el lado de los mismos que construyeron la sociedad de los privilegios mexicana que el Presidente busca desaparecer.” Esto dice Germán Martínez en su carta de renuncia al IMSS. A título personal me parece que esta oración describe a la perfección la actual administración.

El fondo del asunto según la carta de renuncia de Martínez es que los recortes de Hacienda, la austeridad, y lo que parece una nueva forma de distribuir los recursos; en realidad están resultando una mala administración, una administración ineficaz.

La idea de crear un servicio médico como el de Noruega es imposible sin dinero y pues resulta que no hay dinero que alcance para todo. Y es que justo el manejo del dinero es una de las partes fundamentales que hacen a un buen o mal gobierno; más allá de ideologías de liberales y conservadores, de chairos y fifís, de izquierda y de derecha.

Hasta ahí, podemos decir, bueno no conviertan al IMSS en Noruega, sólo no frenen el abastecimiento de medicamentos, garanticen el servicio básico de atención, páguenle a los doctores y enfermeras; o sea, no queremos pasar de Guatemala a Guatepeor.

Otro asunto alarmante, que señala Martínez, es la cantidad de litigios a los que el Gobierno Federal y sus distintas instancias pueden estar sujetas por no cumplir con los compromisos de ley, derivado de la falta de presupuesto o recursos. Estos litigios pueden terminar costándole al gobierno más de lo que se ahorró.

Ahora, regresando a la carta, la cual está escrita con la pulcritud y honestidad que caracteriza a Germán Martínez, esta logra señalar los problemas administrativos y los retos a los que se enfrenta la institución sin dejar de lado la parte humana, el sufrimiento y el dolor de personas reales esperando ser atendidas en pasillos, esperando recibir tratamientos de los que depende su vida, niños y niñas con cáncer y otras tragedias.

A esto el presidente López Obrador reacciona lamentando la salida de Martínez, pero subrayando que Hacienda y el IMSS se tienen que “acoplar”. Así, como si fuera un problema de una pareja recién casada o de dos compañeros de cuarto. Pero lo que es peor, en sus declaraciones sugiere que la salida de Martínez se debe a las presiones de grandes farmacéuticas, como si Martínez no hubiera aguantado.

Yo recuerdo las primeras entrevistas a Germán Martínez como director del IMSS muy entusiasmado, dispuesto a “hacerle la lucha al IMSS” según sus palabras. ¿Quién será el valiente que se aviente al ruedo el paquetote que implica el Seguro Social? ¿Quién tendrá las habilidades administrativas, el entusiasmo, y la convicción de la 4T para convertir al IMSS en Noruega? Yo no veo claro.

La renuncia de Germán Martínez al IMSS representa para mí la pérdida total en la confianza del gobierno de López Obrador. El expanista convencido en la cuarta transformación nos dice con su renuncia que de plano no pudo o nos dice un #asínoseñorpresidente.