AMLO va a seguir cantinfleando

AMLO Cantinflas

Hoy se cumplen 25 años de la muerte de Mario Moreno “Cantinflas” y en honor a este gran personaje mexicano, les digo que AMLO va a seguir cantinfleando; o sea no va a tomar definiciones absolutas y seguirá mostrando ciertas incongruencias.

En esta tercera campaña presidencial de AMLO se le notaba que había aprendido mucho de las anteriores, sobre todo, se le veía muy cuidadoso de no confrontar, sumar y mandar mensajes de tranquilidad y estabilidad. En realidad, López Obrador no ha cambiado, se ha estado mordiendo la lengua para no contestar, confrontar y declarar ocurrencias.

Supongo que por la confianza que le da la amplia ventaja que le lleva a sus contrincantes, esta semana le ganaron las ganas. Las contradicciones en sus discursos empiezan a salir a la luz: primero la del aeropuerto y luego la de los aviones privados. Y es que como diría Cantinflas, “¡Ahí está el detalle! Que no es ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario”.

Aquí la cosa es que sus contrincantes han estado buscando evidenciar las incongruencias de AMLO y lo quieren obligar a definirse el día del debate. Lo que no entienden es que Andrés Manuel no se va a definir.

El discurso de López Obrador, como candidato, es de consigna a los abusos; y, como gobernante, piensa resolver qué es lo que le conviene al “pueblo” con mesas de análisis, grupos de investigación, consultas ciudadanas etcétera. Y lo que se decida ahí será absoluto e irrevocable.

En otras palabras, digamos que es más rentable durante la campaña decir que no va a construir el nuevo aeropuerto de la CDMX. Así manda el mensaje a sus seguidores de que no va a permitir despilfarros ni abusos.

Después, como gobernante, dirá quizás que los análisis lo llevan a concluir que mejor sí va a permitir que se construya. A lo mejor, va a sancionar una o dos empresas o personas ligadas a la construcción (si bien nos va). Finalmente, saldrá glorioso como el gran gobernante que está velando por lo mejor para los mexicanos.

Su estrategia es clara respecto a los abusos y despilfarros. Entonces, dirán que el golpe de la renta del avión exhibe una clara contradicción. Pues para muchos sí lo es; pero para otros resuena más la indignación por el gasto del avión presidencial con el que les apuesto va a pasar lo mismo que con el aeropuerto.

Si llega a la presidencia dirá que mientras no haya comprador mejor lo va a usar porque representa un ahorro sólo usar el combustible. Podrán aparecer un par de compradores, que seguramente no le van a llegar al precio, y decidirá que como no es un buen negocio para el Estado Mexicano, pues que mejor se lo quedan. Y listo, resuelto el tema del avión presidencial.

Esta estrategia primero levanta las sospechas de posibles abusos o corrupción, luego plantea dudas técnicas, después le da confianza a la gente de que AMLO no aceptará nada sin revisarlo; y finalmente, no cambia el resultado. Pero, cambia la percepción.

¡Esa es la joya! López Obrador ha logrado en estos 12 años modificar la percepción de la gente del gobierno, sus instituciones y la manera de operar. Ha logrado transmitir con palabras de uso común la realidad del mexicano a pie y ha construido la confianza de que tiene la capacidad de transformar la realidad. Así que esta estrategia no permite que AMLO se defina, su única definición es erradicar el abuso, la corrupción y los gobiernos que roban.