¿Delitos normales, graves o gravísimos?

Delito grave

¿Si usted oye que un delito es grave y otro no se considera grave qué piensa? Pues a un simple ciudadano que no sabe de leyes seguramente le va a parecer que cualquier delito es grave, y más si es víctima de cualquier delito.

Esta etiqueta de grave tiene una función jurídica, o sea para los abogados. Sí tiene que ver con qué delito es peor que otro y con la consecuencia del tipo de castigo o sanción que le pones al delito. Y hoy aprendemos que también tiene que ver con los procedimientos judiciales: si el delito es grave va acompañado de la prisión preventiva.

¿Y qué es la prisión preventiva? Pues que sin que se haya comprobado si alguien es culpable o inocente al acusársele ante un ministerio público de un delito grave se le puede meter a la cárcel.

Esto presenta ventajas y desventajas en términos del proceso judicial. Algunas de las ventajas es que mientras completas tu investigación puedes tener en la cárcel a la persona de la que sospechas, si esa persona es efectivamente peligrosa puedes prevenir que siga haciendo daño, si crees que está huyendo o escondiéndose pues también puedes evitarlo, entre otras. Las desventajas son que mientras son peras y son manzanas, puedes tener en prisión preventiva a muchos inocentes, sacarle declaraciones a base de tortura, y saturar cárceles.

En el fondo, tipificar más delitos como graves en la constitución es una manera fácil de evitar entrarle de lleno a una procuración de justicia eficiente, libre de corrupción y abusos en derechos humanos. Es también la manera fácil de comunicar que estás preocupado y ocupado en los delitos que indignan y lastiman a la sociedad. Pero en los hechos poco cambia o hasta puede empeorar.

Ahora, aquí tanto morenistas como la oposición están subidos al barco del engaño a la sociedad comunicando cosas que en los hechos no hacen. Los morenistas quieren que el robo de combustible sea considerado grave para aparentar que tienen en la cárcel a muchos presuntos delincuentes. Esto no necesariamente quiere decir que se les va a comprobar su culpabilidad; pero mientras tanto ya tienen cifras de detenidos y parece como que su estrategia es muy eficiente.

Algunos grupos en la oposición, juegan con el término grave ante la sociedad haciendo un llamado a que se considere como grave el acoso a menores y el robo a casa habitación. Claro, no hay nada que indigne más a una sociedad que el acoso a menores; pero comprobarlo es muy complicado. Y el robo a casa habitación es de los delitos que pegan a lo más preciado: la intimidad y la propiedad. Pero al igual que con los delitos anteriores, el que se reconozcan como graves poco va a cambiar a largo plazo.

Los legisladores nos quieren dar atole con el dedo. En lugar de meterse de lleno a cómo mejorar la procuración de justicia, que es todo el procedimiento desde que llega alguien a un ministerio público, pasando por la investigación, los jueces, hasta que se dicta justicia. El sistema de procuración de justicia en México es verdaderamente ineficiente, lleno de corrupción, sin tecnología, sin capacitación y lento.

Existe un colectivo de organizaciones agrupadas bajo el hashtag #Justiciasinpretextos le entran al juego comunicacional de la legislación mediática (sin hacer mucho ruido) señalando que la “prisión automática genera ineficiencia y simula justicia”.  La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados abrió audiencias para discutir el tema 6, 7 y 8 de febrero en Parlamento Abierto. Esperemos que la discusión pública y mediática traduzca en términos reales lo que se va a hacer, porqué conviene y no solamente se usen trampas del lenguaje para vender percepciones.