El niño bonito, la señora de sociedad y la profesora

Josefina, Delfina y AlfredoLas campañas políticas modernas son momentos de desahogo social en donde se señala todo lo que no nos gusta para mejorarlo, cambiarlo o empezar otra vez. Los candidatos buscan ser los elegidos para este cambio; pero, para eso deben inspirar emociones, ser claros sobre qué ofrecen y de qué o quién son portavoces.

Las mejores estrategias de comunicación política de campaña se llevan hoy en día en redes sociales. Existen mecanismos de selección e identificación del electorado que permiten “targetear” (enfocar o darle al blanco) a tu votante y hacerle un “call to action” (llamado a la acción). Pero el ubicar a quién le tienes que dar el mensaje no es la única parte del trabajo; el mensaje y los sentimientos son claves para lograr una comunicación exitosa.

En este sentido, los contenidos que estamos viendo al arranque de las precampañas en el Estado de México se ven aburridos y pobres con la excepción de la candidata de Morena. Josefina Vázquez Mota arrancó con el hashtag #UnPANGanador y en su discurso dice que quiere escribir una “Nueva Historia”. Se presenta como una política con experiencia y ofrece un cambio con honestidad y buen gobierno. En su toma de protesta como candidata del PAN se presentaron para apoyarla todos los actores relevantes del PAN, sin importar las disputas internas que existen en este partido, en señal de unidad. Es un arranque básico, con muchos mensajes; pero, sin nada que llame la atención (la unidad es algo esperado), sin posicionamientos radicales, sin señalamientos escandalosos, sin un discurso emotivo… aburrido.

Por su parte, Alfredo del Mazo arrancó con los hashtags #EstamosUnidos y #TodoParaGanar. No sé a ustedes, pero a mí me parece un poco cínico el #TodoParaGanar; es como presumirnos que trae la cargada, la lana, el gobierno de su lado, su linda cara y su esposa guapísima o sea todo para ganar. Las imágenes que muestra son de él rodeado de gente en eventos políticos. Pero volvemos al principio, no hay más contenido que ese. No hay crítica al gobierno, no hay defensa de lo que se hace, no hay propuesta; sólo #TodoParaGanar.

Finalmente, nos encontramos al proyecto de Delfina Gómez. La única que trae una estrategia de comunicación clara y ofrece algo más allá que la unidad y ganar. Delfina se presenta como una profesora, profesión que aún denota respeto en la sociedad. Se distingue de sus adversarios como una ciudadana común y corriente que viene de abajo, lo que la acerca a la sociedad y empatiza con los votantes. Su objetivo es ponerle un alto a la voracidad del PRI y usar el poder para servir. Y no se queda sólo en eso, presenta a algunos de los miembros de su equipo con pequeños videos que nos introducen a futuros servidores públicos muy preparados y conocedores de los temas que se les han asignados; lo que busca brindar confianza ante la posible consigna de falta de experiencia de la candidata. Estos elementos de su estrategia son congruentes con su imagen, el tono de sus mensajes y su electorado, lo que lo hace un producto redondo.

Esto apenas está empezando, así que hay tiempo para cambios de dirección y perfeccionar mensajes y estrategias; pero en términos de comunicación política, va ganando la profesora Delfina Gómez contra el niño bonito de Alfredo del Mazo y la señora de sociedad Josefina Vázquez Mota.