El sector social

Sector Social

En los días pasados, López Obrador dio más detalles sobre los grandes proyectos de infraestructura que pretende hacer en su sexenio. En sus anuncios dice que los proyectos estarán acompañados por el sector privado, el sector público y el sector social.

A mí me llama muchísimo la atención el tema del sector social. Me parece una más de las genialidades comunicativas de AMLO. Sobra decir que antes de López Obrador era suficiente decir que el sector público y el sector privado iban a estar involucrados para entender que el proyecto era de todos. Pero dentro del nuevo vocabulario que ha ido insertando AMLO a la vida nacional, ahora se añade o se resalta el sector social.

No pretendo ser lingüista, pero cuando aparecen gestos con tanto significado y capacidad de comunicar es de llamar la atención. Es de un tino y sensibilidad política excepcional.

Sin minimizar el esfuerzo de resaltar la participación de las comunidades afectadas o beneficiadas con los proyectos. Desde hace muchos años, todos los grandes proyectos de infraestructura incluyen o deben incluir un estudio de impacto social. Lo que cambia es que aparentemente representantes de dichas comunidades serán copartícipes en la planeación y ejecución de los proyectos.

Y lo que se comunica es que lo que antes decidían solos los de la “mafia del poder” (gobierno y empresarios), ahora también la gente de a pie es parte de la toma de decisión. Lo que logras al sumar a la mesa de decisiones a este tercer grupo es prevenir que haya bloqueos o levantamientos durante tu ejecución, que haya inconformes por impactos ambientales, que surjan voces en contra de los proyectos.

Ahora, como se manejan las cosas en este país, el portavoz o representante de la comunidad o sector social a veces lo es de verdad y a veces sólo tiene el nombramiento, pero no tiene la confianza de la comunidad. Esperemos que su inclusión no sea sólo una pantalla.

Porque el objetivo de incluirlos e informarlos de los proyectos que los afectarán es que los hagan suyos, se enorgullezcan y se sumen a la esperanza de mayor bienestar y oportunidades; que sean defensores de los proyectos; que sean portavoces de los beneficios que esperan.

Ojo, no estoy diciendo que nunca se haya hecho, o que no se hacía antes. Sólo resalto que es parte fundamental de lo que se comunica. Así se logran cambiar percepciones, así se generan mitos, así se dan argumentos de defensa a los proyectos. Es más, el uso del concepto del sector social despierta emociones sociales importantísimas como es sentir que te toman en cuenta, que perteneces y que vas a ser parte de algo que va a trascender.

Insisto, parece fácil o lógico; pero que desde su concepción se resalte la participación del sector social en los grandes proyectos de infraestructura, son el tipo de cosas que le ponen el sello a un nuevo gobierno y los distingue de lo que se había hecho en los últimos años.