¿La consulta legitimará la decisión?

La consulta legitimara la decision

Se supone que el motivo de una consulta es darle legitimidad a una decisión. Pero a mí, no se a usted, ya no me queda claro si la decisión sobre el aeropuerto va a estar más o menos legitimada con la consulta, así como está planteada.

Si de por sí, ya creemos que todo tiene chanchullo; no veo porqué la consulta no sea el caso. Que si las preguntas están sesgadas; que si la muestra no va a ser representativa; que si la forma de levantamiento se presta a acarreos; que si las boletas son muy pocas; que si los observadores son imparciales o no; que si la opción presentada incluyendo Toluca no se ha discutido lo suficiente; etcétera, etcétera, etcétera…

Hay varias plataformas de discusión: por qué sí y por qué no el aeropuerto en Texcoco; porqué sí y por qué no en Santa Lucía, Toluca y el actual; por qué tenemos que tomar la decisión el “pueblo”; la consulta debe o no ser vinculatoria; no lo debería organizar el INE; cuánto va a costar la consulta; el formato de la consulta es el adecuado.

Habemos pocos que intentamos seguir el paso de las noticias y obtener información de varias fuentes. El resto, ¿cómo va a tomar la decisión? Es más, ¿quién se va a presentar a la consulta?

Detrás de todo esto, no sé si valga la pena el esfuerzo de averiguar en dónde va a haber módulos sobre la consulta y sacrificar mi tiempo con mi familia para que a la mera hora haya un desorden, ya no haya boletas para participar, o peor que se cuenten mal los votos.

Yo veo cuestionamientos por todas partes. No creo que tengan la capacidad de dejarme tranquila con la decisión que tomen después de tantas dudas. Y es que faltando días para la susodicha consulta siguen diciendo cosas nuevas o contradictorias. No hay una sola línea.

Yo ya me perdí en el mar de información, debates, reflexiones, posturas. Si ese era el propósito comunicacional: confunde y vencerás, pues ¡lo lograron!

La estrategia que aparentemente llevó el próximo gobierno fue la siguiente. El objetivo era frenar la construcción del NAICM para usar esos recursos para otras cosas. ¿Cómo lo pensaban hacer? A través de generar dudas de que sea el proyecto perfecto. La idea es abrir muchos frentes de duda, presentar muchas alternativas, dejar muchos huecos, para que al final en medio de tanta confusión no quede tan claro que el actual proyecto debe continuar. Y el broche de oro, la decisión del “pueblo” a través de una consulta.

Lo que no se dan cuenta es que este desorden también juega en contra de ellos, de su legitimidad, de la confianza que se les depositó. Es inevitable pensar que, si así van a tomar las decisiones en el sexenio, no nos augura un futuro exitoso. El caos de información no da certeza. No se ve serio, profesional.

En conclusión, yo me siento manipulada. Y al final creo que van a tomar la decisión que ellos quieren. No se ve apertura ni flexibilidad de perder en esta. Y, no nos engañaron; lo dijeron durante toda la campaña. La consulta es sólo una herramienta para legitimar su decisión. ¿Y sí la legitimará?