Las Fake news llegaron para quedarse

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Las noticias falsas o fake news, como ahora se les conoce, llegaron para quedarse. Son supuestas noticias, rumores o especulaciones que se originan en portales de internet con apariencia de medios de comunicación con el fin de atraer visitas a sus páginas, ganar dinero e influenciar la percepción de los lectores sobre algún tema. Sus contenidos suelen ser polémicos y escandalosos; y los temas que cubren son relacionados con política, sexo, espectáculos, notas rojas, eventos paranormales, curas milagrosas o deportes.

A pesar de que hacer o inventar noticias es poco ético, el rédito que conllevan y los incentivos para seguir produciéndolas existen; por lo que seguramente seguirán utilizándose para las campañas negativas en estas y las próximas elecciones. Las fake news son pieza clave para las campañas negativas, que han demostrado ser muy efectivas para desacreditar a los adversarios. Lo vimos en la campaña presidencial de Estados Unidos y lo vimos en la elección francesa. Se trata de demostrar que los oponentes no sólo no son aptos para un cargo; sino que no son dignos de fiar.

Siempre han existido los chismes, rumores y mentiras. Sabemos que, como dice el dicho, una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Lo que pasa en nuestra mente al escuchar o leer fake news es que, a pesar de saber que no es cierta la información, se generan dudas, nuestro concepto de verdad se debilita y la confianza se diluye o destruye. Digamos que hay una parte de nosotros que piensa “si el río suena, es que agua lleva”. Las fake news sólo abonan al clima de desconfianza generalizada que la población siente ante las instituciones, entre ellas los medios de comunicación.

Hay quienes consideran que la existencia de las fake news son beneficiosas para la democracia; ya que, generan el pensamiento crítico en los lectores; invitan a elevar los estándares del verdadero periodismo con mejor investigación y datos; y, promueven el debate en la ciudadanía. Yo no estoy segura de que desarrollen todas estas habilidades; creo que, al menos, ya dudamos de todo lo que leemos, la intención con la fue escrito y el porqué de su cobertura; y no sé si esto sea necesariamente bueno.

Así que, para que no lo engañen siempre revise la fuente de lo que lea; averigüe los antecedentes del autor; compare el contenido con varias fuentes; cheque que las fotos sean auténticas; desconfíe de páginas con errores de ortografía o que escriben todo en mayúsculas. Y, si sabe que son fake news, ¡no las comparta!