Las preguntas de Salinas

Las preguntas de Salinas

La semana pasada, el expresidente Carlos Salinas de Gortari publicó en el periódico El País un artículo donde plantea una serie de preguntas para los electores, aunque en realidad son para los candidatos. Es una provocación para elevar el debate de ideas, proponer soluciones creativas e innovadoras y situarnos en los verdaderos retos de México en un contexto global y a futuro.

Las 20 preguntas las divide en cuatro temas: soberanía y justicia, prosperidad incluyente, democracia disminuida e intelectuales orgánicos y equipo. A través de estas preguntas nos plantea un escenario internacional con quiebras sistémicas, crisis mundial, una presidencia disruptiva en Estados Unidos y un contexto mundial “agobiado por grados de confusión, temor e incertidumbre desconocidos en varias generaciones”.

El escenario económico que nos pinta es también de crisis, pero del sistema, incapaz de reformarse a sí mismo; una nueva realidad dominada por el capital financiero internacional, inherentemente inestable; la hegemonía de China; los retos en la clase trabajadora ante los cambios tecnológicos y la robotización del trabajo; y una brecha en la desigualdad que sigue creciendo.

Nos sitúa en una democracia mexicana excesivamente costosa y de baja calidad; enredada; con un electorado enojado, frustrado y decepcionado; en un clima de violencia e inseguridad donde no hay confianza en las fuerzas públicas y los sistemas de justicia, y el tejido social está roto.

Finalmente, nos habla de la crisis cultural en la que vivimos y la urgente necesidad de que los candidatos se rodeen de personas no sólo leales, sino capaces, con conocimientos históricos, que no sean improvisados, que no sólo se preocupen por la mercadotecnia de las cosas, preparados para enfrentar los golpes que pueden venir en el futuro.

Si vemos los debates que hasta ahora han sostenido los voceros de los presidenciables, en su mayoría giran en torno a señalar quién es más corrupto o que todos son corruptos por igual. No veo a nadie proponiendo con creatividad cómo enfrentar este escenario tan caótico que nos pinta Salinas. No estoy segura de que podamos salir de esta con soluciones improvisadas a la mexicana. Creo que es momento de dejar de vernos como víctimas del sistema y exigir que los candidatos se pongan las pilas y le entren de verdad a lo que implicará gobernar México los próximos 6 años.

Yo me quedo con la pregunta de Salinas sobre cómo salir de esta situación y estimular el debate: “¿cómo encauzar sus frustraciones y decepción para transformar el campo de lo posible en el terreno de lo deseable?”