Los “cómos” de la “reconciliación”

Los comos de la reconciliacion

De manera, tal vez muy burda para muchos o a penas suficiente para otros, López Obrador ha señalado al empresariado como corresponsable de la terrible desigualdad que existe en el país.

AMLO se ha dedicado a señalar a varios miembros del Consejo Mexicano de Negocios como una “minoría rapaz” en esta historia en donde los ricos son los malos y los pobres son las víctimas de abusos. Sin importar si coincidimos o no con esta historia, este grupo de prominentes empresarios se calcula que representan el 30 por ciento de la riqueza que produce el país; y, sus decisiones impactan en los empleos, PIB, mercados, y crecimiento de México.

Por eso, la reunión de Andrés Manuel López Obrador con el CMN era de mucho interés. Por un lado, para bajar la incertidumbre económica en la que estamos y empezar a ver cómo vienen los próximos años. Y por otro para conocer cómo podría ser la relación del posible futuro presidente con el empresariado.

López Obrador dijo que “se aclararon muchos temas”; y es que, la única manera de generar certeza es planteando los “cómos”. ¿Cómo se va a revisar la Reforma Energética? ¿Cómo se va a revisar la Reforma Educativa? ¿Cómo se va a plantear la amnistía? ¿Cuáles son los privilegios que piensa quitarle a estos empresarios? ¿Habrá nuevos impuestos para los grandes negocios de México? ¿Cómo piensa hacer más distributivo su gobierno?

Parece que para AMLO ya llegaron los tiempos de reconciliación y le viene muy bien a pocos días de la elección mostrar su carácter de mediador. Esta reunión y su resultado inicial en el que se da un compromiso por trabajar juntos en el caso de ganar la presidencia favorece al candidato y resta presión al clima de miedo e incertidumbre. Le puede hasta dar un impulso final si logra bajar el nerviosismo y transmitir tranquilidad.

Si algo ya ganó en estas elecciones es sensibilizar al empresariado de la grosera desigualdad que existe y obligarlos a ser parte de la solución. Al decir, tras la reunión con López Obrador, que los empresarios están dispuestos a discutir cuáles son las posibles soluciones a los problemas de México y que existe apertura al diálogo, ganamos todos. La verdad todo esto resulta una bandeja de plata para AMLO, ya que lo está sabiendo aprovechar en el mejor momento.

Ahora, queda la llamada de atención sobre el rechazo al discurso que divide o resalta las diferencias. Pero, al parecer, los tiempos de dividir quedaron atrás. Ahora la estrategia es “reconciliar”.

Y lo digo entrecomillado y con un poco de sarcasmo, porque a mí todo me suena a un plan maquiavélico. Primero divide entre ricos y pobres, malos y buenos, niños bonitos y morenos; y luego, reconcílialos. En su proyecto de nación establece que quiere separar el dinero de la política. Pero ahora parecen más unidos y más indispensables que nunca. Yo de verdad veo tantas contradicciones ¿o son pragmatismos? ¿o son oportunismos? ¿o son cambios de forma de pensar?

Pero también veo la necesidad de certeza, el miedo a la incertidumbre y la urgencia de tranquilidad. Así que los mensajes de reconciliación, trabajo unido y entendimiento vienen en un gran momento. Ahora sólo queda averiguar los “cómos”.