Otras preocupaciones

Otras preocupaciones

Más allá de nuestras preocupaciones inmediatas de cuánto dura la fila para poner gasolina, no debemos perder de vista nuestras metas a mediano y largo plazo.

Si hacemos un diagnóstico del país, al parecer se ha decidido que antes de enfocarnos en el futuro; debemos de resolver problemas que venimos arrastrando del pasado. En este sentido, el aún nuevo gobierno de López Obrador, parece que está concentrado en combatir la corrupción, la inseguridad y emparejar el rezago del sureste con el resto del país.

Estos parecen problemas que hay que resolverse, preocupaciones inmediatas que si no se atienden serán un lastre en el futuro. Pero nuestra capacidad debe dar para más; debemos tener una mirada hacia los retos del futuro y también tomar pasos firmes hacia lo que se viene.

El cambio climático tiene implicaciones graves en muchas áreas de la vida diaria. Por ejemplo, el incremento en los niveles del mar puede afectar ciudades costeras. Las modificaciones de las temperaturas del mar pueden incidir en la industria pesquera. La contaminación genera riesgos en la disponibilidad de agua potable. Y ni se diga del suministro, uso eficiente y producción de energía limpia, que hoy más que nunca nos queda claro que debería ser prioritario.

El avance de la inteligencia artificial es otro reto en el que no parecemos estar pensando. La pregunta que los países de primer mundo se están haciendo es ¿cómo lograr que las máquinas traben para nosotros y no nosotros para las máquinas? Y esto viene muy ligado al tema de educación y qué deberíamos estar modificando frente a este cambio radical en el mundo. Muchos de los trabajos que hasta hoy se conocen van a cambiar y van a surgir nuevos. Debemos preparar a las generaciones que enfrentarán este cambio de panorama desde ya.

La tecnificación del campo es algo en lo que hemos avanzado y se han dado importantes inversiones en el país; pero las oportunidades con los vastos ecosistemas que tenemos en el país son muchas y falta mayor inversión. El reto está en no frenar la modernización del campo, volverlo un espacio atractivo para jóvenes y emprendedores. Pero se requiere de capital y promoción para llegar al futuro preparados.

Existe un reconocimiento a nivel mundial de la brecha entre grandes corporativos y el trabajador promedio. Es inminente la implementación de buenas prácticas empresariales orientadas al crecimiento y bienestar de sus trabajadores y no sólo a incrementar el capital de las empresas. Los incentivos fiscales perversos deben terminar y se deben crear incentivos para aquellos que pongan a los clientes, a sus trabajadores y a la comunidad al centro de sus negocios.

También hay muchas nuevas herramientas tecnológicas para modernizar el ejercicio de gobierno. Estamos muy rezagados no sólo en cuanto las computadoras que hay en ministerios públicos, hospitales, y muchos de los servicios que provee el gobierno. El problema es que podrían estar usando tecnologías de la información que vuelven muchísimo más eficientes los servicios y también permiten tomar mejores decisiones de políticas públicas.

Así que no todo es gasolina. Resolver lo inmediato debe ser parte de nuestro día a día. Pero dedicarle algo de nuestro tiempo diario a prepararnos para el futuro también lo debe ser. No todo le toca al gobierno, ahí están las oportunidades para que también nosotros nos pongamos las pilas.