Reputación y expectativas en el anuncio sobre el TLCAN

Reputacion

Un presiente saliente, uno entrante y uno buscando la reelección construyen su reputación a partir del anuncio sobre el cierre de las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos. Estas tres narrativas, más allá de si son realistas o no, nos demuestran que cada uno tiene una reputación que cuidar y que, detrás de la búsqueda de beneficios económicos del intercambio comercial, también existen historias que se cuentan desde diferentes ángulos para mantener la confianza de sus seguidores, acrecentar su credibilidad y lograr ganancias competitivas en lo político.

Lo primero que resalta es que el enfoque de Donald Trump es sobre lo justo del tratado. Eso fue evidente cuando a la mitad de la llamada con Peña Nieto para congratularse sobre este acuerdo, subraya que no le gusta llamarle “NAFTA” porque tiene una mala connotación (misma que él le puso durante su campaña al etiquetarlo como el peor tratado en la historia). La imagen de Trump está basada en su éxito como empresario y como un feroz negociador. Un mal TLCAN sería contradecir todo lo que él representa y se vería en serio detrimento de su imagen, su “marca” y su reputación.

Después si observamos las declaraciones, comunicados y participaciones de los distintos miembros del gobierno mexicano el mensaje que se subraya es que fue una negociación exitosa. Se anuncia como si ya se hubiera llegado a un cierre, cuando todavía faltan pasos por completar y el elemento más importante para que verdaderamente sea exitoso, que el tratado sea trilateral. Enrique Peña Nieto se ha cansado en insistir que ha habido cosas buenas en su gestión. Como presidente saliente, necesita un éxito para cerrar su sexenio. Es fundamental para su reputación lograr un buen acuerdo comercial; de lo contrario, la esperanza de salvar su reputación sería nula.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador subrayó que su equipo logró proteger la soberanía nacional. Esto es indispensable en su discurso, ya que nadie lo puede tachar de “vende patrias”. El respeto hacia nuestra nación y nuestros derechos sobre los recursos del país han formado parte del lenguaje político de AMLO y su equipo. López Obrador sigue en la dicotomía entre líder social y futuro presidente. No puede decepcionar a sus apasionados seguidores quienes son antiyanqui, proteccionistas y nacionalistas. La defensa de la soberanía nacional es lo mínimo que esperan de su líder y si esto no fuera así podría jugar en detrimento de su congruencia, de la confianza que le ha sido depositada y de su reputación.

La reputación, hoy más que nunca, es crucial en la política: te da credibilidad, respeto, confianza, te ayuda a ampliar tu electorado y ganar elecciones, brinda un margen de maniobra para negociaciones y logra mayor y mejor cobertura de los medios de comunicación. Ganarla no es fácil, implica cumplir con las expectativas y, de ser posible, rebasarlas. ¿A usted le cumplieron sus expectativas los presidentes?