¿Terapia nacional?

Terapia nacional

AMLO atina a presionar los botones de las emociones y pasiones que hipócritamente hemos escondido como sociedad post-revolucionaria y moderna. Pretende poner al descubierto y a debate, como terapia nacional, el resentimiento que albergan muchos de los mexicanos.

Resentimientos por raza, por color, por condición económica, por estatus, por injusticia, por agravios recurrentes sexuales, etcétera. No se trata de agendas de minorías, sino de un sentimiento nacional que es casi parte de la identidad mexicana.

El resentimiento es un enojo acumulado, enquistado. Es un sentimiento que se alberga en muchos pueblos y naciones. Es tan viejo como la humanidad y tan universal como el amor. A una persona resentida se le considera mal dotado para el amor, alguien sin generosidad.

En el diccionario de María Moliner, el resentimiento es el sentimiento penoso y contenido del que se cree maltratado, acompañado de enemistad y hostilidad hacia los que cree culpables de maltrato.

Mucha tinta se ha escrito reflexionando sobre el resentimiento. Filósofos como Nietzche consideran que el ánimo de venganza del resentido son el fundamento de la moral. Tomás de Aquino y Robert Moore (entre otros) consideran el resentimiento como la incapacidad de admirar y alabar a otros.

El resentimiento es un sentir que se oculta, ya que es atribuido al débil, al esclavo, al fracasado, al que carece de poder. El resentido es una persona hipócrita que cubre su sentir con timidez, falsa gratitud y falsa humidad.

Para algunos el perdón cura el resentimiento. Otros creen que al triunfar u obtener venganza sobre aquellos quienes se creen culpables del maltrato se supera el sentimiento del resentido. Sin embargo, se ha comprobado que el triunfo solo valida la creencia del resentido y lo torna violento.

Y es que el resentimiento es una creencia; por lo tanto, es tan personal que está completamente sujeto a interpretaciones. Sólo se quita como se quita una creencia. ¿Y cómo se quita una creencia? Muchas técnicas de coaching sugieren que se debe analizar su origen, reflexionar sus beneficios, generar la aceptación, sustituir por nuevas acciones o pensamientos o creencias como el autorespeto, la empatía, entre otros.

Yo creo que lo que quiere hacer AMLO y su 4T al presionar estos botones es reconstruir el tejido social, es impulsar la reflexión sobre estas creencias y pasiones, para trascenderlas como pueblo. Eso no quiere decir que coincida con sus métodos. Pero al ponernos este espejo como sociedad, obligarnos a hablar sobre estos temas; tal vez se puede llegar a una reflexión, a curar cicatrices y a vernos sin resentimiento.

¿Usted tiene resentimientos? ¿Conoce a alguien que se sienta resentido hacia usted? ¿Cómo lo trata? ¿Ha intentado ponerse en su lugar? ¿Cómo puede usted ser parte de la solución?

Les dejo una cita de Miguel de Unamuno de sus notas sobre la revolución y guerra civil españolas que siento que refleja nuestra situación actual: “Dos mitades de España [México, en nuestro caso] una queriendo creer y otra desesperada por no poder creer”.